Tigres caen en casa y Leones campeones de la LBPN

Los Tigres de Chinandega batallaron para mantenerse en la pelea a punta de batazos, pero al final el pitcheo (el talón de aquiles del conjunto chinandegano durante la temporada) terminó por ser nuevamente el punto por el que el castillo de cartas se derrumbó.

Todo arrancó de buena manera para los Tigres, anotando cuatro carreras en la primera entrada. Hicieron explotar al abridor de los Leones, Isaac Silva. Con la presencia de Yohan Flande en el montículo, los Tigres buscaban por lo menos transitar al menos cinco entradas con tranquilidad.

Pero Flande, el mejor de los lanzadores chinandeganos, falló en la cuarta entrada y las esperanzas de los Tigres empezaron a esfumarse. Tres carreras le hicieron a Flande y los Leones ya empezaban a poner contra la pared a los locales.

León anotó consecutivamente en los innings seis, siete y ocho, y ya pusieron tierra de por medio en el marcador. Los Tigres consiguieron tres anotaciones en el sexto para empatar temporalmente el partido, pero el relevo jamás le funcionó al manager Lenín Picota.

Con ventaja de 12×7 al cerrar el octavo episodio el manager Sandor Guido dio entrada a Luis Mateo. El dominicano fue un abridor clave para los Leones, pero en esta ocasión subió a la colina para dominar a los últimos seis bateadores del Chinandega.

Lesiones, mala estrategia de refuerzos y un pitcheo que no dio la talla

Son varios los factores que llevaron al Chinandega a perder este campeonato. Pero podemos definir que los tres más importantes fueron los siguientes.

Primero las lesiones de jugadores claves para el Chinandega. Paumier, Munguía, Bone y Edgar Montiel jugaron a medio gas. Si a eso le sumamos los problemas de salud de Álvaro González, prácticamente tenemos la mitad de los titulares con algún tipo de problema físico.

Segundo fue la estrategia de refuerzos de los Tigres. El no reforzar su pitcheo, sobre todo después de la fase de round robin, fue un error garrafal. Allí falló el cuerpo técnico y para eso no hay excusa alguna.

Y tercero fue que el pitcheo de los Tigres se derritió en la final. Solamente Yohan Flande cargó con la mayoría de la responsabilidad y pudo sacar partidos importantes, pero del resto simplemente pudo obtenerse actuaciones deficientes que pesaron demasiado al momento de definir los partidos.

Lecciones para el futuro

De esta serie los Tigres deben aprender, en especial la Junta Directiva, deben aprender que un equipo sin pitcheo confiable no va a ganar una final. Las contrataciones para la próxima edición de la Liga Profesional deben tener en cuenta esta máxima para poder conformar un equipo competitivo.

Lo segundo es aprender que reforzarse de forma coherente es primordial para poder competir en las etapas finales. El Chinandega no había tenido problemas en su bateo, así que lo lógico era reforzarse con pitcheo. Allí falló tanto el cuerpo técnico como la directiva del equipo.