Desalojan a tomatierras de ciertas propiedades

Desde que inició la crisis social y política en Nicaragua el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo han intentado silenciar las voces opositoras de cualquier manera posible. Primero fue la represión de estudiantes con armas de fuego letales, ejecuciones extrajudiciales, Operación Limpieza a punta de plomo y ahora encarcelaciones políticas a líderes de los movimientos civiles.

Desalojo de Campo Cañita - Chinandega

Como el empresariado, en su gran mayoría, optó por apoyar los movimientos de ciudadanos que demandan un cambio de régimen y una ruta clara hacia la democracia, entonces el gobierno encontró en las invasiones de propiedades la manera de reprimir al gremio de la empresa privada.

Chinandega es uno de los departamentos más afectados por esta forma de represión. Varias propiedades productivas fueron invadidas por partidarios afines al régimen. La mayoría de ellas a empresarios privados que de una u otra forma no son afines al gobierno.

También hubo invasiones a algunas propiedades estatales o vinculadas a autoridades del estado. Estas son las propiedades que en las últimas semanas han sido desalojadas. El 29 de agosto fue desalojada, “voluntariamente”, una propiedad que 200 tomatierras habían invadido en Barcelona 2-El Ensayo, carretera hacia Corinto. (Fuente Periódico Hoy). Igual ocurrió con fincas como La Vinagrera de El Viejo y este jueves por la madrugada El Campo Cañita en Chinandega. Todas estas propiedades fueron invadidas por orientaciones de CPC locales y con el visto bueno de las autoridades locales del FSLN.

En algunas de las propiedades que aún están tomadas es notorio la rapidez con que se les han instalado servicios básicos como energía eléctrica, agua potable e incluso calles compactadas. Otros no han corrido con tanta suerte y han recibido “la orientación” de salir de esos terrenos, aún cuando estos tomatierras fueron llamados a apoyar a las marchas pro gobierno en la ciudad de Chinandega.

Pero otras propiedades, por ejemplo La Pañueleta, aún continúa tomada por partidarios del régimen Ortega – Murillo. Esta es una propiedad que por 114 años ha pertenecido a la familia de Don César Castillo fue invadida el 01 de junio del 2018. Y las autoridades no han movido un dedo para devolverla a sus legítimos dueños. Varias propiedades del Grupo Coen también fueron invadidas sin que haya habida respuesta a estas tomas ilegales.