Tomatierras usados y luego desalojados

Momentos de tensión se vivieron en El Cocal, Chinandega, cuando la Policía Sandinista desalojó de manera forzada a tomatierras (también sandinistas) de un terreno que tenían ya en su posesión desde el 5 de junio de este año.

No valió que El Reparto El Naranjo No.5, tuviera en su entrada una enorme manta con el nombre de “Organización Carlos Núñez Téllez”. Así como el logotipo del partido FSLN. La Policía iba con orden expresa de despejar el terreno y así lo hicieron, habiendo incluso momentos de violencia para poder desmantelar las champas y casitas que los precaristas habían armado.

El “reparto” ya contaba incluso, en algunas zonas, con agua potable, algunas subdivisiones y calles pequeñas, prácticamente asemejando una ciudadela. Los tomatierras se asentaron desde el 5 de junio, porque para entonces el Gobierno Sandinista les permitió tomarse propiedades privadas, a cambio del apoyo en marchas, plantones y actividades de choque en contra de los movimientos autoconvocados en Nicaragua.

Sin embargo, este grupo específico fue sorprendido la mañana de hoy y tuvieron que desarmar el inmueble con el que ya contaban en estos terrenos.

Según algunos precaristas, la Policía actuó con violencia excesiva. Un hombre resultó gravemente herido y una mujer embarazada fue golpeada.

El desalojo se llevó a cabo porque según la Policía en esos terrenos será construido un parque. Ante ese argumento los tomatierras sandinistas refutaron que ellos se habían tomado el terreno porque en esta crisis política y social desde abril han apoyado al “Comandante Daniel”.

Desalojos selectivos en Chinandega

Ciertas propiedades han venido siendo desalojadas en Chinandega. Principalmente aquellas que tienen alguna relación con proyectos estatales. O cuyos dueños han realizado algún tipo de negociación con el Gobierno, a cambio de obtener de regreso sus tierras.

Así sucedió en Campo Cañita, La Vinagrera en El Viejo, El Ensayo, y la Finca Santa Julia.

Terreno será destinado para parque acuático

El terreno desalojado este miércoles ya estaba destinado, desde antes de la crisis iniciada en abril 2018, para la construcción de un parque acuático por parte de la municipalidad. Incluso estaba ya dentro del presupuesto el costo de 44 millones de córdobas para levantarlo.

Los tomatierras desalojados aseguraron que ellos no necesitan ningún parque, porque tienen necesidades más básicas y dónde vivir. Aún así, la orden de desalojo fue completada.